El juicio a Maximiliano Wenceslao Ibazeta Fernández terminó en una condena de 12 años ya que hubo pruebas que demostraron que abusó sexualmente de dos niñas, de 10 y 11 años, entre el 20 y 25 de abril pasados.
Ibazeta conoció a principio de año por Facebook a R.E.M., madre y hermana de las dos víctimas, y personalmente el 13 de marzo. Tres días después se fue a vivir la casa de ella, en Carpintería.
Según lo descripto en el juicio, la mujer tiene dos hijas, de 10 y 4 años. Y todos dormían en la misma habitación: las dos niñas en una cama de una plaza y media, la madre en la cama de debajo de una cucheta y el condenado, en la cama superior, aguardando que se durmieran las niñas para acostarse con R.E.M.
Pero en la noche del pasado 21 de abril, hubo una discusión en la pareja y R.E.M. se acostó en la cucheta con su hija más pequeña, mientras que Ibazeta lo hizo en la cama de la plaza y media con la más grande, identificada como S.M.H.M. Comenzó a manosear a la niña por arriba y por debajo de su ropa, hasta que finalmente Ibazeta introdujo sus dedos en la vagina de la menor, quien atemorizada solamente atinó a decir “mamá”, lo que hizo que su madre reaccionara e Ibazeta cesara en su accionar.
A los pocos días, el sábado siguiente la pareja y las dos niñas fueron hasta la casa de una amiga de R.E.M., también en Carpintería. Ya transcurría la madrugada del domingo 25 de abril, cuando en un momento dado que el imputado se sentó en una reposera junto a la víctima, la alzó y la recostó sobre su cuerpo. Fuentes judiciales indicaron que Ibazeta le dijo que estaba rica a la niña y volvió a tocar sus partes íntimas por debajo de la ropa.
La verdad empezó a descubrirse esa misma noche. Una nueva discusión en la pareja derivó que el condenado dejara la casa y entonces la madre, junto a su amiga, le preguntaron a la niña “si Maxi le había hecho algo”, y ella confesó el primer abuso.
La madre realizó la denuncia y la investigación que comenzó no sólo descubrió el segundo abuso, sino una nueva víctima. La menor V.M.M.O., de11 años, hermana de REM, vive en otra vivienda del mismo terreno, por lo que pasaba mucho tiempo jugando con S.M.H.M.- También entre el 20 y 25 de abril, Ibazeta abusó de la niña, manoseándola por arriba de su ropa. Solamente se animó a contarle a la otra niña, quien luego destapó todas las ocasiones que empezó a abusar el perverso.

