Varios policías federales y personal del banco revisaban en detalle el cajero. El gerente de la entidad bancaria iba de un lado para otro y charlaba con sus empleados y los uniformados. Otro grupo de efectivos armados custodiaban la vereda, mientras otros de sus compañeros conversaban afuera como buscando una respuesta a lo que tenían enfrente.
Esa era la convulsionada escena ayer en la esquina de avenida Libertador y Urquiza, Capital. Y el revuelo no era para menos. Es que en apenas 3 minutos, alguien ingresó en la mañana a un cajero del Banco Nación situado en ese cruce, puso unas claves y se llevó sin violentar nada unos 100.000 pesos, informaron fuentes policiales.
Según fuentes del caso, el robo fue cometido alrededor de las 10 (quedó registrado en el sistema), pero recién fue descubierto al mediodía por el propio personal del banco cuando fue a realizar un chequeo de rutina a ese cajero, dijeron. Al parecer, los empleados se dieron cuenta del robo de los 100.000 pesos cuando se toparon con una puerta interna de la máquina abierta. De inmediato, le dieron aviso a Roberto Rosso, gerente del Banco Nación en San Juan, y a la Policía. Este diario intentó dialogar con Rosso en la escena del hecho, pero el gerente se excusó de hacer declaraciones sobre el ataque.
La versión de los investigadores señala que quien ingresó al habitáculo vidriado primero abrió una puerta plástica del cajero con una llave y luego colocó unas contraseñas en otra puerta interna del aparato para acceder a una especie de bóveda. Allí es donde se coloca el dinero que posteriormente retira la gente.
Fuentes ligadas a la investigación comentaron que el atraco fue muy rápido porque en tan sólo 3 minutos sacaron del interior una especie de caja donde estaban solamente los billetes de 100 pesos, explicaron.
A todo esto, ninguna de las alarmas de la máquina se activaron y por la manera en que fue vulnerado el aparato, los pesquisas estaban más que convencidos de que el delincuente conocía en detalle el manejo del sistema. Por ello, ponían especial atención en el personal bancario que tiene acceso a esas contraseñas del cajero, indicaron.
Por otro lado, a los investigadores se les sumaba otro problema, porque el cajero atacado no tiene ninguna cámara de seguridad y encima el aparato de vigilancia que tiene la Policía apostado en ese cruce, no habría captado el momento en que el delincuente ingresaba a robar en el cajero, informaron las fuentes.

