El departamento les había quedado chico. La pareja entonces decidió mudarse y ponerlo a la venta, con el proyecto de comprar una casa. Esa era la idea, pero cuando consiguieron que alguien les pagara $120.000 por la propiedad, el dinero les duró apenas una semana. No compraron ni lo invirtieron, sucedió que dos asaltantes entraron ayer tarde a la vivienda que el matrimonio de comerciantes alquila en Santa Lucía y a punta de arma redujeron a su sobrina y a dos nietos, para alzarse con ese dinero guardado en una caja de seguridad metida en otra de zapatos. También les robaron $10.000 del negocio.

La policía trabaja sobre la hipótesis de que hubo un entregador. Se supone que, además de Carlos Páez y su esposa Liliana, eran muy pocas las personas que sabían de la existencia del dinero y menos que lo tenían dentro de esa casa de la calle 25 de Mayo al 1570 Este, del Bº Kennedy, indicaron fuentes policiales.

La plata era producto de la venta de un departamento que tenían en el Bº Enoé Bravo. Páez, que es dueño de un taller de electricidad, contó que concretaron la transacción la semana pasada y, mientras hacían los trámites en la DGI y el banco para depositar el dinero en una cuenta, lo llevaron a la casa que comparten con sus dos hijas y dos nietos.

Ayer, alrededor de las 18, tanto la pareja como sus hijas estaban trabajando. La única persona mayor era Ivana Páez, una sobrina que va a cuidar a los chicos, un nene de 1 años y la nena de 7. Según contaron los Páez, la chica de 30 años estaba en el comedor con las criaturas, cuando patearon la puerta lateral de la cocina-comedor e irrumpieron dos sujetos encapuchados. Se sospecha que los ladrones treparon al techo y así accedieron por atrás. La joven no los vio, dado que la agarraron por la espalda y le pusieron una sábana en la cabeza. Después la maniataron y la llevaron junto a los pequeños al baño, donde los dejaron encerrados. Como los ladrones parece que sabían de los 120.000 pesos, revolvieron todo el dormitorio del matrimonio hasta que dieron con una caja de zapatos que contenía la caja metálica con el dinero. De una cartera también sacaron 10.000 pesos y cheques. Después, salieron por la puerta principal y la cerraron con llave desde afuera.