Estados Unidos.- Kristen Johnson, una enfermera de 27 años, fotografió el pene de un paciente que se encontraba inconsciente y envió la imagen a sus amigas a través de Snapchat. La app permite compartir con amigos y seguidores fotos y vídeos que luego se autodestruyen a los pocos segundos. Sin embargo, la mujer fue descubierta y terminó perdiendo el trabajo.

La joven pensó que el hecho no iba a ser advertido gracias a la función de autoborrado, pero se equivocó. Fue detenida después de una investigación que duró nueve meses.

Johnson, que trabajaba en el hospital Upstate University de Syracuse (Nueva York) no sólo compartió esas imágenes, sino que también grabó a una compañera limpiando la sangre de una mujer discapacitada.

Aunque en un principio sólo compartía estos contenidos con amigas y compañeras de su universidad, poco a poco añadió en Snapchat a sus colegas de trabajo, que en vez de reírse decidieron denunciarla a la gerencia del centro.

La enfermera tuvo que entregar su licencia y pasará tres años en libertad vigilada. Si durante este periodo de tiempo comete un delito, irá a prisión.