La versión es que habían hablado por teléfono y tenían acordado que ella iría a buscarlo con el auto a las 4 de la mañana cuando él regresara de un viaje a Veladero. Antes de la hora señalada, la mujer dejó a sus hijos durmiendo en su vivienda de Pocito y salió aparentemente apurada en su coche para encontrarse con su marido, que la esperaba en Rawson. El hombre la aguardó y así pasó un largo rato, pero ella nunca apareció. Le llamó varias veces al celular, tampoco contestó. Entonces pidió a su compañero que lo llevara a su casa. En el camino se toparon con unos móviles policiales que trabajaban en un choque en calle Mendoza, al Sur de 7. Él se bajó y no tardó en reconocer el auto. Ese vehículo que estaba destrozado a un costado de la calle era suyo y la persona que yacía muerta era su esposa. La chica no había llegado a buscarlo porque se había accidentado.
Fue terrible el final de Analía Verónica Castro González (29), que murió por los golpes y aprisionada dentro de su Citroën Xsara ayer a las 3.45 de la mañana, informaron en la Seccional 7ma. Creen que la joven se durmió o sufrió una convulsión, puesto que sufría ese tipo de ataques. También fue dolorosa la forma en que se enteró de la tragedia Héctor Pérez (35), el marido, quien ahora tendrá que criar solo a su nena de 6 años y su varón de 3. Él es chofer de la empresa Mayo, hace el traslado de obreros a Veladero. Ayer a la madrugada, volvía de uno de esos viajes. Es por eso que Analía tenía que pasarlo a buscar a las 4 por la empresa de micros ubicada en Rawson.
La mujer iba en su coche quizás a alta velocidad para no demorarse, pues sus hijos habían quedado en su casa de la manzana A del Bº Aberastain II, Pocito, explicaron. La hipótesis es que se durmió o sufrió un ataque convulsivo cuando transitaba por Mendoza, entre el callejón Echegaray y calle 7, y ahí el auto se le fue a la derecha. El Citroën impactó contra un poste del tendido eléctrico, después se dio vuelta y arrastró un alambrado y parte de un árbol. La chica murió en el acto. Cuando los bomberos de Rawson la retiraron, tenía sus brazos como cubriéndose la cabeza.

