Uno de los comensales llegó a la lomoteca a las 23 del miércoles. Estaba bien vestido y se sentó en una de las mesas de la vereda.
Cuando la moza se acercó a tomarle el pedido, le dijo que iba a esperar a unos amigos. Veinte minutos después, aparecieron los supuestos amigos: dos sujetos y una mujer. Los cuatro pidieron los platos y las bebidas más caras del menú. Parecían unos clientes más de ese comercio, pero cuando llegó la hora de cierre del restaurante, desnudaron sus intenciones. Uno de los comensales enfiló hacia la caja y redujo a dos empleadas.
Sus dos cómplices llegaron en apoyo y después redujeron a otros 4 empleados en la cocina. Los malvivientes huyeron con la recaudación del negocio y además, con la cartera con $1.000, un celular y documentación de una mujer que cenaba con un hombre en una de las mesas de la vereda, informaron en la Policía.
Todo sucedió en la sucursal de ‘Cipriano Lomos’, ubicada en Ignacio de la Roza, al Oeste de Centenario, en Rivadavia. En el comercio atacado dijeron que primero llegó uno de los ladrones y al rato el resto. Los malvivientes cenaron lomo al plato y tomaron 2 botellas de vino y 2 gaseosas, por un valor de $370, indicaron.
Los comensales no despertaron ninguna sospecha en los empleados ni en otros clientes que cenaron durante esa noche. ‘Actuaban normalmente, conversaban y se reían. Es más estaban bien vestidos y nunca nos imaginamos que eran delincuentes’, contó una empleada, quien pidió reserva de su nombre.
Las horas pasaron y alrededor de las 2.30, los ladrones dieron el golpe. Fue justo cuando en el comercio quedaban ellos y una pareja. Dos de los sujetos se fueron al baño, detrás suyo se paró el otro cómplice y enfiló a la caja. Allí encañonó a la moza y la encargada. En eso aparecieron los otros ladrones. La chica, al parecer, se quedó afuera.
Lo cierto es que el ladrón armado revisó la caja y sacó un monto no precisado de dinero. Anoche no se sabía cuánto era porque los dueños no radicaban la denuncia, dijeron en la Policía. Luego, redujeron a 3 cocineros y otro mozo, a quienes le sacaron los celulares. Aunque después los tiraron afuera. Antes de huir, los ladrones le sustrajeron la cartera con la plata y su teléfono a Gladys Cameron (42), informaron fuentes policiales.
