El clima era otro en la casa de los Tello. Porque se casaba Eliana, la segunda de los tres hijos del matrimonio y estaban los más íntimos de la familia. Hasta que en el medio de los festejos, el balde de agua fría: Estefanía y Jesús, hermanos de la novia, dejaron el salón para buscar algunas cosas en la casa de sus padres en el barrio ATSA 4, en Rivadavia, y de paso dar una vuelta. Pero fue llegar y toparse con la más indignante situación: todo revuelto en la vivienda y la contundente certeza de que habían robado.

Lo más desagradable fue notar que el grueso del botín lo integraban los mejores regalos del casamiento: un microondas, una cafetera, una licuadora, una máquina para hacer pastas, juegos de cubiertos, sábanas, una multiprocesadora y una plancha, que al parecer cargaron en un vehículo antes de escapar.

"Después de eso mi hijo y el novio de mi hija más chica tuvieron que quedarse en la casa y perderse la fiesta. Nosotros hicimos de tripas corazón y atendimos a la gente", dijo Alfredo Tello, el papá de la novia.