Poco duró la satisfacción de los policías de la Seccional 3ra por haber atrapado a un ladrón en pleno robo dentro de una despensa. Y es que el delincuente no pasó más 48 horas preso que, en un descuido y tras golpear al calabocero, se dio a la fuga de los calabozos de esa comisaría de la zona de Trinidad, en Capital. La evasión tampoco le duró demasiado porque después de varias horas de búsqueda fue recapturado cuando intentaba ingresar a su casa.

Se trata de Carlos Javier Chávez (31), quien ya cuenta con antecedentes penales, aseguraron en la Policía. De hecho, los policías de la Seccional 3ra lo habían detenido el lunes alrededor de las 2 cuando robaba en un negocio situado en calle Pedro de Valdivia, cerca de Alem. Según las versiones, Chávez andaba con otro sujeto que alcanzó a escapar. Esa madrugada, fue trasladado a la comisaría de Trinidad y quedó alojado en uno de los calabozos acusado de robo en grado de tentativa, explicaron fuentes policiales.

Chávez no aguantó mucho el encierro y el martes minutos antes de las 20 puso a prueba su habilidad como delincuente. Pidió ir al baño y, en el momento que lo subían a la planta alta (los baños están arriba), empujó y tiró por la escalera al policía que lo custodiaba, según fuentes policiales. Fue ahí que corrió y salió por una ventana para después cruzarse a una propiedad lindera. Aseguran que después bajó hacia calle Agustín Gómez y desapareció atravesando a la carrera la plaza de Trinidad.

Al producirse el alboroto, los policías salieron desesperados a buscarlo. También se sumaron los efectivos de la Brigada de Investigaciones que empezaron a vigilar los lugares que frecuentaba Chávez. A eso de las 23.40 del martes, una patrulla de la sección Robos y Hurtos al mando del subcomisario Walter Sánchez sorprendió, y recapturó, al delincuente en el momento que pretendía ingresar a su casa en el monoblock 42 del Sector III del barrio Manantiales en Trinidad, informaron fuentes policiales.