
A Víctor Díaz no le cerró nunca la versión de que su hijo Axel Nicolás (22 años, trabajaba en un lavadero) se pusiera al borde del caudaloso canal Estero de Zonda, en el Jardín de los Poetas, Rivadavia, a hacer bromas y realizar una suerte de peligrosa acrobacia que al final resultó letal porque cayó cuando colgaba de una de las paredes previa al entubado del agua, y no tuvo chances. ¿Por qué duda? porque -dijo- le tenía pánico a las alturas (como la de la pared previa al entubado) y miedo al agua ya que no sabía nadar y era más bien sedentario. Incluso ayer dijo que la autopsia no reveló que hubiese tenido rastros de alcohol o drogas que hubieran justificado semejante comportamiento en su hijo. Y que la chica y el muchacho que dijeron haber presenciado el trágico momento, no eran parte de su grupo habitual de amigos: "Para mi no fue accidente, para mi lo empujaron, lo mataron", dijo el hombre a este diario.
Axel cayó al agua alrededor de las 14,30 del viernes y recién al otro día, alrededor de las 11, fue encontrado por Bomberos.
Las dudas que tiene Víctor las conoció el juez en lo Correccional Matías Parrón, que ante la sospecha de un posible crimen le pasó el caso al juez Guillermo Adárvez, quien ordenó a los pesquisas de Homicidios encarar la investigación para ver si se confirma o no la sospecha de Víctor.
