Condenado. Miguel Ángel Lucero (62 años, exgremialista) siempre negó haber abusado de los dos hijos varones de su pareja. Para la jueza Silvia Peña Sansó de Ruiz, las pruebas demostraron lo contrario.

 

 

A la prensa: "Soy un preso político, esto es un invento, no hay causa". Ante el tribunal: "La culpa es del padre de los niños, porque me odia". Las versiones exculpatorias de Miguel Ángel Lucero (62 años) de poco le sirvieron ante las contundentes pruebas de que fue él, y no otro, el que durante más de un año abusó de dos nenes hasta corromperlos sexualmente. Al menos así lo entendió ayer la jueza Silvia Peña Sansó de Ruiz, cuando lo condenó a 12 años de cárcel por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante y la corrupción sexual de esos niños (tenían 8 y 5 años), agravados por la situación de convivencia, dijeron fuentes judiciales.

El fallo aún no está firme. Lucero puede reclamar ante la Corte.

La jueza ordenó además, tal como lo pidió el fiscal Gustavo Manini, extraer copias del expediente y enviarlas al fiscal de turno para que se investigue si la mamá de los niños fue cómplice de Lucero. La mujer tiene un hijo con el condenado y nunca le creyó a los chicos. Y las sospechas en su contra se desprendieron del relato de uno de esos menores ante los psicólogos, a quienes les dijo, entre otras cosas, "la mamá me hacía cosas feas con el Miguel", precisaron los voceros.

El fallo de la magistrada de la Sala I de la Cámara Penal representó una adhesión casi total al planteo del fiscal Manini, quien había considerado que Lucero había violado a los chicos y pedía 16 años de cárcel. El alegato fiscal fue compartido por el defensor oficial Marcelo Salinas, que actuó como abogado de la parte querellante.

César Jofré fue el abogado defensor de este sujeto que era empleado administrativo del hospital Guillermo Rawson (allí conoció a la madre de las víctimas) y cumplía funciones gremiales. En su alegato había cuestionado la prueba de cargo contra su cliente y había pedido a la jueza que lo absolviera por el beneficio de la duda o, en todo caso, le aplicara una condena de 2 años pero sólo por abuso sexual simple, es decir por tocamientos. Ahora, deberá decidir si pide ante la Corte de Justicia la revisión del fallo.

El caso había sido denunciado por la abuela paterna de los menores (con ella viven ahora) en octubre de 2015. Para entonces hacía más de un año que los niños vivían con su mamá y Lucero, y tanto la abuela como los docentes de los niños habían notado en el mayor comportamientos o juegos de tipo sexual atípicos para su edad.

La entrevista en Cámara Gesell terminó por confirmar la existencia de maniobras sexuales en ambos niños, ocurridas básicamente cuando se bañaban con el ahora condenado.