Jaqueado por el escándalo narcopolicía, el jefe de Policía Luis Martínez no tuvo otra que descabezar a parte de la brigada de la Central de Policía que dependía del ahora detenido comisario general Héctor Páez. Es así que ayer relevó 4 jefes de la Dirección de Coordinación Judicial D-5 y puso en funciones a los nuevos responsables de Drogas Ilegales, además de mover piezas en otras 15 dependencias policiales, como para tratar de limpiar la imagen de la fuerza. También se conoció ayer que la Subsecretaría de Control de Gestión abrió una investigación administrativa contra los 5 policías imputados y ya los suspendieron de la fuerza.
A un día de las detenciones de Páez, el máximo jefe de Investigaciones de la Policía, y otros 4 policías, entre ellos el segundo jefe de Drogas Ilegales, por sus supuestos nexos con delincuentes (ver recuadro), la Jefatura ordenó traslados y movimientos en la Policía. Empezó por Drogas Ilegales: al comisario Carlos Avellá, que fue removido por el propio Gobernador, lo envió al Comando Radioeléctrico y en su reemplazo puso al comisario Rubén Tapia y como segundo jefe al subcomisario Pedro Amarfil.
Los cambios más fuertes fueron en la brigada de la Dirección Judicial, que hasta el miércoles respondía a Páez. Esa área es una de las más sensibles porque investiga delitos como robos, fraudes o los juegos clandestinos. El nuevo jefe de esa dependencia es el comisario mayor Carlos Castillo, mientras que desplazaron al comisario mayor Alfredo Luna (era segundo jefe del ahora detenido), que pasó a dirigir la Regional Capital. En la movida dentro de Investigaciones también trasladaron al jefe de la sección Robos y Hurtos, el comisario Domingo Sombra, que fue enviado a la Seccional 25ta. En su cargo ahora está el comisario Raúl Córdoba. Otro removido es el subcomisario Oscar Sombra, hasta ayer jefe de Defraudaciones y Estafas, quien pasó a la Seccional 1ra. Su reemplazante es el subcomisario Jorge Sánchez. La tercera sección de la brigada que tuvo cambios es la sección Leyes Especiales, la encargada de controlar los boliches, juegos y la prostitución. De ahí sacaron a su jefe, el comisario Ariel Castro, y lo llevaron a la Seccional 28ta, y en su puesto nombraron al subcomisario Carlos Jofré. Por otro lado al subcomisario Vicente Alvarez, que dirigía la Brigada Norte, lo mandaron a la Subcomisaría Ansilta en Rawson. A raíz de estas remociones, también hubo cambios de jefes en otras 15 dependencias policiales.

