San Juan, 26 de abril.- Otro revés sufrió ayer la familia de María Cristina Olivares, la joven madre asesinada por su expareja, Miguel Ángel Palma, cuando éste le propinara 140 puñaladas el pasado 7 de julio en Pocito. Es que su hermano, Antonio fue a solicitar un certificado de antecedentes y quedó detenido porque en el trámite le saltó la causa en la cual golpeó a Palma tras sorprenderlo agrediendo a su hermana con golpes de puños, un año antes de que éste que la matara.

Antonio Olivares (padre) contó a Diario de Cuyo Online que en el 2011, cuando su hijo tenía 17 años, fue a visitar a María Cristina, que en ese momento, convivía con Miguel Ángel Palma y lo encontró golpeándola e intervino. Durante la pelea, Palma le sacó un cuchillo y el adolescente huyó en moto. “Se armó una persecución y Palma le tiraba la camioneta encima a mi hijo cada vez que lo alcanzaba, por eso se metió a la Comisaria Séptima y ahí quedaron los dos detenidos”, dijo.

Hubo denuncias por parte de Palma para el joven Olivares y María Cristina acusando a su expareja de golpearla. La causa quedó sin efecto y al día siguiente Antonio Olivares recuperó su libertad por ser menor en aquel momento. Todo parecía haber quedado en el olvido, más aún cuando un año después de este incidente, Miguel Ángel Palma asesinara a María Cristina, tras apuñalarla unas 140 veces, pero no fue así.

“Ayer mi hijo solicitó un certificado de antecedentes en la Central de Policía y quedó detenido porque le saltó esta causa de lesiones y amenazas contra Palma por defenderla a su hermana en aquel momento. Esto es una locura parece que la Justicia está empeñada en estar en nuestra contra”, dijo Antonio Olivares (padre).

Esta mañana el joven, quien pasó la noche alojado en la Central de Policía, fue trasladado a Tribunales para declarar ante el juez Enrique De la Torre, titular del Primer Juzgado Correcional.