Tres días después iba a cumplir 52 años, pero aquel 27 de septiembre de 2010 no hubo festejo y sí mucha angustia e interrogantes, porque la noche del 24 Adolfo ‘Gogo’ Ruiz salió del odontólogo en Caucete y desapareció, literalmente. El próximo sábado se cumplirán 6 años de ese caso enigmático. Tanto, que el propio juez del caso, Eduardo Agudo, dijo ayer: ‘No hay ningún elemento para suponer que fue víctima de un delito. Hasta ahora no puedo decir si está vivo o muerto’.

El último indicio importante que había tenido la investigación del hecho habían sido las resonantes declaraciones, en 2014, de Miguel Ríos, un caucetero devenido en comerciante que vive desde 1999 en La Rioja y aseguró haber conversado en un par de ocasiones con Ruiz en aquella provincia.

‘La primera vez que lo vi fue en agosto del año pasado (por 2013) para la Fiesta de San Francisco. Ahí yo estaba en un puesto, hablamos algo, me compró una gaseosa y siguió. La última vez fue para la Fiesta de la Chaya en febrero pasado (2014). Yo pensé que vendía panchos para un comerciante, pero en realidad parece que no es así y estaba ahí con otra gente. Ahí charlamos un poco más’, le dijo el propio Ríos a este diario.

Sin embargo cuando la Policía riojana investigó y fue con Ríos hasta el barrio riojano donde supuestamente vivía Ruiz, todo se desinfló: ‘Gogo’ no pudo ser encontrado.

Las declaraciones de Ríos fueron incorporadas de todos modos por escrito por orden del juez Agudo, quien ordenó otras medidas de prueba para chequear la veracidad de los resonantes dichos y volvió a quedar con las manos vacías.

Ahora, el caso sigue anclado en las mismas dudas que al principio, pues de la investigación no surgió hasta ahora que Ruiz hubiese tenido en ese momento razones para fugarse por su propia voluntad. O que, por el contrario, haya sido víctima de un delito, situación que hubiera obligado al juez Agudo a apartarse y pasar el caso a otro juez.