Las sospechas sobre un agente de la Policía y una de las empleadas que trabajaba en la céntrica casa donde un ladrón hirió de 12 cuchillazos al exrugbier Pablo Aguilar el último domingo, parecieron diluirse. Ayer, el agente Cristian Muñoz y la doméstica Silvana Contreras, fueron liberados por orden del juez Pablo Flores, quien ni siquiera los indagó. Los investigadores sospechaban que el policía liberó la zona y que la empleada pudo pasar datos a los ladrones que atacaron a Aguilar en Sarmiento al 557 Sur, a una cuadra de la Central de Policía. ‘Mi cliente no tiene nada que ver con ese penoso episodio. No le tocó ir a custodiar en la calle Sarmiento el día del hecho y la foto que tenía en su celular la sacó un día después y era de posibles huellas de pisadas en una casa contigua’, dijo el abogado Leonardo Miranda. ‘La señora Contreras es totalmente ajena a este caso’, dijo a su vez el defensor Miguel Dávila Safe. De todos modos, por ahora, siguen ligados a la investigación.