Una investigación que sigue la pista de una red internacional de pedofilia que tendría ramificaciones en Capital Federal y en al menos cinco provincias del país, derivó en el allanamiento en una bicicletería de San Juan Capital. Más de una decena de policías de la Agencia Regional Cuyo junto con efectivos de la División Delitos Tecnológicos de Buenos Aires inspeccionaron todo el edificio y secuestraron computadoras y soportes informáticos que serán peritados. También se supo que no hubo detenidos.
El allanamiento realizado en el comercio capitalino, fue uno de los 20 que se concretaron en horarios similares en otras ciudades como Capital Federal, el conurbano bonaerense, Chaco, Santa Fe y Jujuy en el marco de una causa que instruye el fiscal federal Martín Ocampo.
La causa se inició el 24 de enero de 2012 por pedido de la Fiscalía Especializada en Delitos Informáticos a raíz de una presentación del Departamento de Seguridad Nacional de la Embajada de los EEUU que denunció la existencia de 22 cuentas de correos electrónicos supuestamente utilizadas por ciudadanos argentinos que recibían y enviaban material con contenido de pornografía infantil.
En base a esas pesquisas, lograron la identificación de esos correos y posteriormente la localización de los posibles domicilios de sus usuarios a través de sus IPs (número de identificación de la conexión a internet).
Medios nacionales señalaron que no hay detenidos, pero sí varias personas identificadas. De hecho, los efectivos de la Agencia Regional Cuyo de la Federal que allanaron ayer el comercio sanjuanino no tenían orden de detención, pues la directiva impartida por el juez federal consistía en secuestrar sólo los equipos y soportes informáticos, explicó un investigador.
En el procedimiento, que comenzó a las 10 de la mañana y terminó a las 13.30, intervinieron policías federales de las divisiones Delitos Tecnológicos, con asiento en Buenos Aires, con el apoyo de sus pares sanjuaninos de las secciones de Comunicaciones Federales, Delitos Federales y Crimen Organizado.
Los investigadores llegaron hasta el local de esa bicicletería con la sospecha de que desde una computadora de ese lugar, hubo contactos con esa red de pedofilia que funciona dentro y fuera del país. En el marco de esa investigación, por ejemplo, ya hay un ciudadano uruguayo detenido que espera el juicio en su país justamente porque le secuestraron material de pornografía infantil.

