Un sujeto de apellido Aguilar, domiciliado en el barrio UTA, Rawson, fue apresado ayer por policías de la Brigada Sur al mando del subcomisario Jorge González, sospechado de dedicarse a hacer plata con la compra venta de cosas robadas. Los pesquisas tienen razones de sobra para reforzar esa sospecha, por la gran cantidad de aparatos que tenía en su casa sin papeles que justificaran su legítima procedencia.
A saber: tres Play Station, tres bafles, tres DVD, dos etapas de potencia, dos televisores, dos centros musicales, una consola de sonido, dos micrófonos, cuatro CPU, tres monitores de PC, dos home theatre, un microondas, una cámara fotográfica digital, dos notebooks, una bicicleta de montaña marca Mérida, un estéreo, entre otras cosas, fueron parte del numeroso botín que los pesquisas hallaron en la vivienda.
El mismo Aguilar habría dicho que compró todo en la calle, pero desde ayer quedó en la mira como parte clave del mercado ilegal de las cosas robadas, indicaron fuentes policiales.

