Nuevamente ante los medios de comunicación Juan Cacho Garay (68) se defendió de la batería de acusaciones en su contra por violencia de género y abuso sexual que este miércoles podrían enviarlo a la penitenciaría. El humorista negó los hechos y también se refirió a quien está imputado como su cómplice, la empleada legislativa Sandra Astudillo Staffolani (56).

Garay se presentó cerca del mediodía de este martes en el Polo Judicial Penal donde la fiscal Mónica Fernández Poblet lo notificó de una nueva imputación por tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil. Al salir de la cumbre judicial, aseguró que "afortunadamente puedo decir que no existen pruebas de nada".

Este miércoles se discutirá ante un juez si se revoca el arresto domiciliario de Cacho Garay, que cumple en la casa de su hermana en Coquimbito, Maipú, y pasa a la penitenciaría. "Igual es una prisión. Domiciliaria o donde sea, es una prisión. Es tremendo. Es inenarrable mi vida, no puedo dormir. Estoy muy mal", manifestó al respecto.

El humorista está acusado de amenazas agravadas, tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil, abuso sexual con acceso carnal, privación de la libertad agravada y desobediencia a una orden judicial. Arriesga una potencial condena de 8 a 32 años de cárcel.

Por último se refirió a la empleada legislativa que está imputada como cómplice en un abuso sexual ocurrido hace más de 10 años: "Sandra Astudillo es una señora con todas las letras. Es una excelente mujer, una gran madre y gran abuela. Tuvimos una relación que terminó hace como 13 años cuando se enteró que estaba saliendo con la denunciante. No tiene nada que ver con esto".

En cuanto a Sandra Astudillo, la fiscal cambió la calificación a abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la participación de dos o más persona y por el uso de armas. Si bien antes tenía el agravante del acceso carnal, al momento en que habría ocurrido los hechos el Código Penal no había sido modificado y sólo se tenía en cuenta ese artículo cuando había penetración con un miembro masculino.De todas formas, en la práctica continúa arriesgando la misma condena que es de 8 a 20 años de cárcel.

El próximo miércoles y viernes, a primera hora de la mañana, se realizarán audiencias donde las partes discutirán si Cacho Garay debe quedar alojado en la cárcel y si se debe dictar la prisión preventiva contra Sandra Astudillo.

El expediente, que nació a mediados de abril tras la denuncia que luego fue ampliando Verónica Macías, está pasando por días agitados.