En la previa de un partido clave por el ascenso, en el club San Martín se viven horas no muy gratas por un escándalo que salpicó a varios jugadores. Alfonso ’Fonchi’ Aseguinolaza Caballero, un rockero de 21 años familiar del ministro de la Corte de Justicia Adolfo Caballero, acusó al delantero Carlos Bueno de ser uno de los dos sujetos que el pasado fin de semana le propinaron una brutal golpiza en el Bº Residencial, en Capital. Jimena Caballero, madre del denunciante, aseguró que su hijo iba con su novia y dos amigas cuando el atacante y otro jugador les ‘faltaron el respeto’ a las jóvenes desde una camioneta. ‘Fonchi’ le recriminó su actitud y los ocupantes del rodado se bajaron y le pegaron, provocándole serias lesiones. A raíz de las heridas que sufrió el muchacho, el caso es investigado en el Cuarto Juzgado de Instrucción.
Por su parte, Carlos Bueno dijo ayer que no participó de la pelea, que trató de separar ‘a su amigo’ a quien no mencionó y que tras la trifulca, Aseguinolaza le arrojó una piedra y le pegó en la cara. Más allá de su versión, Marcos Figueroa, compañero de Bueno y vecino del barrio, dijo que salió a la calle y separó al uruguayo en esa pelea.
El incidente trascendió ayer pero ocurrió el último viernes a las 3 en Perito Moreno, entre Alvear y Pasaje Perito Moreno. La madre del herido dijo que su hijo volvía a pie de la casa de su amigo junto a las 3 chicas cuando desde la camioneta BMW X6 blanca les gritaron cosas. ‘Mi hijo me dijo que les faltaron el respeto a las chicas y él reaccionó. Ahí se bajaron y le pegaron por todos lados. Hasta le arrancaron pelos de la cabeza. Luego nos enteramos que era Bueno y otro jugador’, contó la mujer.
En un primer momento, se hablaba que el otro agresor era el defensor Matías Silva, pero el cuerpo técnico y otros jugadores dijeron que Silva no estuvo. Según fuentes del caso, los otros que iban con Bueno serían sus compañeros Michael Covea y Carlos Fernández.
‘Yo no estaba con ellos. Vivo en el barrio y salí a la calle con mi esposa a separar a Carlos (Bueno) y a otra persona más. Matías (Silva) no estaba en el lugar’, dijo Marcos Figueroa. Bueno se defendió: ‘estuve en el lugar y no tuve nada que ver. Mi amigo (no precisó quién) le dijo ‘hola’ a las chicas y este chico saltó arriba de mi camioneta. Ellos dos se pelearon. Si dicen que le pegué, que lo demuestren. Estoy tranquilo. A mi ellos me amenazaron de que me iban a quemar la casa, la chata’.