Once años y medio después de los tormentosos días de cautiverio que María del Carmen López de Barceló pasó entre el 9 y el 13 de agosto de 2002 en manos de una banda de secuestradores, el tribunal federal cerró en San Juan el resonante caso con dos condenas: aplicó 11 años de cárcel a los dos últimos acusados, el supuesto líder de la banda Martín Ernesto Luzi (36 años, cordobés, alias ‘Porteño’) y la supuesta conexión local del grupo criminal, Sergio Alejandro Caparroz (41).
Para los jueces subrogantes Raúl Fourcade, Alejandro Piña y Roberto Julio Naciff, fueron coautores del robo de joyas y otros objetos en la casa de la víctima y también en ese secuestro extorsivo, que esa vez terminó sin pago de rescate y con la captura de tres delincuentes.
Ayer, al cabo de los alegatos, el fiscal Francisco Maldonado pidió 20 años de cárcel para Luzi por el robo seguido secuestro en complicidad con Caparroz y el resto de la banda (ver Hubo castigos….).
Y para Caparroz 22 años de encierro porque, además, le atribuyó la autoría de una carta extorsiva en la que le exigía a Barceló enviar a Córdoba una encomienda con $50.000 para no volver a hacerle daño a nadie de su familia. Sobre la tentativa de extorsión el tribunal no dio su veredicto, pero se espera que aclare ese punto.
Muy distinta fue la posición del defensor oficial Horacio Garcete. Luego de calificar de ‘peligrosista’ al planteo fiscal, pidió la absolución de ambos. Para el defensor, el proceso era nulo a partir de la ‘ilícita’ declaración de Jorge Iván Heredia, primo de Luzi, y cuestionó las pruebas contra sus defendidos. Y pidió considerar, en todo caso, como participación secundaria al hecho de que Caparroz alquilara la casa del cautiverio. Heredia declaró ayer igual que Marcela Robledo (enviada por Caparroz a retirar la encomienda) por el sistema de videollamada desde Córdoba.
En su declaración, Heredia trató de ‘traidor’ a su primo porque -dijo- le alquiló una casa sin decirle que allí metería a un secuestrado (Dezotti). Habló de la ‘mala jugada’ de un fiscal cordobés, de los supuestos vínculos de su primo con la Policía cordobesa. Y de cómo a él lo usaron de ‘chivo expiatorio’ ya que, a pesar de ser condenado a 11 años por el caso Dezotti, no participó de ese hecho pero conoció que su primo era líder de la banda en Córdoba y suponía que estaba metido en otros secuestros, incluido el de Barceló, por el ‘modus operandi y otros indicios’.
Lo que llevó al defensor a pedir la nulidad, fue que Heredia dijera haber sido trasladado a Río Cuarto, encapuchado y encañonado, a dar esa versión cuando era imputado. Y manifestar ayer: ‘si está en el acta es así, no puedo decir otra cosa porque sería falso testimonio’.
Luzi está preso desde 2003 y registra dos condenas, unificada en una pena de 25 años que cumple en el penal de Rawson, Chubut. Caparroz está preso desde enero de 2009 y registra una condena por drogas y falsificación de documentos.

