Uno es almacenero, el otro remisero, pero tienen una coincidencia: entre la noche del miércoles y la madrugada de ayer ambos trabajadores terminaron con un tiro en las piernas al ser víctimas de dos ataques a mano armada. En Rawson, el comerciante fue sorprendido en su negocio por dos ‘motochorros’ que le dispararon sin mediar palabras. Los malvivientes robaron 600 pesos de la caja registradora y antes de huir lanzaron otros dos disparos en el local. En el otro ataque, el chofer fue llevado por una embarazada y su cómplice hasta un cruce de Chimbas. Allí lo encañonaron y aparecieron al menos otros dos sujetos. La víctima se resistió, le dieron un balazo y le sustrajeron varios elementos (ver Embarazada…).

El almacenero

Eran las 22.45 del martes cuando un niño de 8 años y su hermana de 2 entraron a comprar unos stickers al almacén de Gustavo Carrillo (47), en calle Pasteur, entre Mendoza y Bufano, Rawson. El hombre se fue al fondo del local y su madre Nélida Valenzuela (79) se puso a buscar los stickers en su mercería, situada en una habitación contigua al almacén. En ese momento, dos sujetos con cascos y chalecos refractarios ingresaron y los niños huyeron al ver que uno llevaba un arma. Cuando Gustavo regresó, se quedó helado apenas los vio: ‘vi el arma y sin mediar palabras uno me disparó arriba de la rodilla derecha. La bala (calibre 22) me atravesó la pierna y pegó en el piso. Me corrí como pude hacia donde estaba mi mamá, les dije que se llevaran lo que quisieran y dispararon dos veces más. Ahí cerré la puerta que separa los negocios para protegernos’, dijo el herido.

Los delincuentes enfilaron a la caja registradora, sacaron 600 pesos y escaparon hacia calle Mendoza a bordo de una moto 110cc. ‘Desde el año ‘76 que tenemos este negocio y es la primera vez que nos pasa algo así. Tuve suerte porque me podrían haber matado si me disparaban a otra parte del cuerpo’, dijo Carrillo.