Eran las 19 de ayer cuando Roberto Putruelle (44) llegaba a su local de comidas ubicado en el cruce de Avenida Libertador e Hipólito Yrigoyen, en Desamparados, Capital. Bajó de su auto y se dirigió hacia el baúl para buscar un maletín con plata. Abrió el capot, tomó el portapapeles y allí fue cuando comenzó la pesadilla. Apenas agarró el maletín, un sujeto apareció por detrás y le pegó un manotazo, arrebatándole en esa rápida maniobra el dinero. La sorpresa fue tal, que la víctima se quedó sin reacción por unos segundos mientras el delincuente huía hacia donde lo esperaba un cómplice en una moto. Ahí el empresario los persiguió unos metros pero fue inútil, los dos ladrones escaparon con el botín: los 30.000 pesos que tenían como destino el pago a proveedores, aseguró la víctima, convencido de que alguien lo entregó.

Todo sucedió exactamente en la puerta de "Pirandello Lomos y Pizzas", el negocio que tiene Putruelle en Avenida Libertador 3105 Oeste. Allí había llegado el hombre en un Chevrolet Corsa con la idea de pagarle ayer en la tarde a sus proveedores, dijo el comerciante. Bajó del coche, sacó el maletín y allí fue cuando se lo arrebató el ladrón. Su cómplice estaba en una moto (sería una Daelim 50cc.) esperándolo en contramano sobre el carril Norte de Libertador. La víctima nunca se dio cuenta de su presencia hasta que lo sorprendieron, relató el damnificado.

Después de sacarle la plata, el delincuente corrió hasta donde estaba esperándolo el otro ladrón y de un salto se montó en el ciclomotor. Desesperado, el empresario los correteó un trecho mientras escapaban lentamente en el pequeño rodado. Es más, hasta les lanzó las llaves de su auto para tratar de detenerlos, pero fue en vano. Encima, en esos momentos en que Putruelle gritaba pidiendo ayuda, los ladrones tuvieron la "suerte" de que ningún automovilista venía circulando por esa arteria, comentó la víctima. Lo cierto es que los motochorros llegaron hasta Santa María de Oro y se perdieron cuando doblaron al Norte. Enseguida unos policías llegaron y salieron a perseguirlos, sin éxito, dijeron en la Policía.

"Me robaron los 30.000 pesos que tenía pensado pagarles hoy (por ayer) a los proveedores. Estoy convencido de que alguien me batió. No puede ser tanta casualidad. Ahora voy a ver si cambio los días de pago porque no quiero que me pase de nuevo lo mismo", decía ayer molesto Putruelle en la puerta de la comisaría 4ta., luego de hacer la denuncia.