El incidente registrado en el día de ayer en los tribunales capitalinos, puso de relieve las escasas condiciones de seguridad dispuestas por la autoridad competente.

Un preso acusado de homicidio fue atacado ayer por la mujer y el hijo de la víctima (testigos dicen que el joven usó una punta) a pesar del policía que lo custodiaba y a centímetros de uno de los jueces del tribunal de juicio.

El hecho generó polémica entre los funcionarios judiciales, y motivó que la fiscal del debate, Alicia Esquivel Puiggrós, eleve formalmente al jefe de los fiscales, Eduardo Quattropani, que exija a la Corte de Justicia urgentes soluciones al "problema" de la seguridad en el edificio.

En el video que presentamos, se observa el procedimiento usual de ingreso de los detenidos que van a prestar declaración a los distintos juzgados de los tribunales capitalinos, y la notable exposición a la que se enfrentan los mismo detenidos, empleados, testigos, profesionales y público en general.

En la filmación se puede observar como el detenido, luego de ingresar por la cochera de calle Aberastain, sube por las mismas escaleras que usan trabajadores y público en general, y se cruza con cualquier persona en los pasillos, individuos que no están reconocidos ni han justificado ante nadie su permanencia en el lugar. Mientras DIARIO DE CUYO online registraba el procedimiento, se cruza, como puede verse, con otro detenido que sale de prestar declaración.

Un empleado judicial que pidió reserva de identidad, declaró a DIARIO DE CUYO online que “se trabaja muy mal aquí. Como ves, los pasillos están llenos de gente. ¿Quiénes son? Nadie sabe. ¿Son testigos? ¿Están citados? ¿Esperan a alguien? Nadie lo sabe. Alguien tiene que venir y preguntarles por que están en el interior del tribunal, y si están citados pedirles el oficio correspondiente, y si no lo están, invitarlos a que se retiren”.

En los juicios, lecturas de sentencia, debates o actos judiciales que se realizan en los juzgados y salas, cualquier persona puede acercarse a centímetros de imputados, testigos, o familiares de víctimas, sin que ninguna autoridad haya comprobado el porqué de su presencia y, como expresa también en su pedido la fiscal Puigross, la portación o no de armas de cualquier tipo.

Un abogado del foro local declaró en el mismo sentido que el trabajador judicial. “Estamos todos expuestos, muy expuestos. Sé que en otros tribunales de otras ciudades, especialmente capitales de provincia o centros urbanos importantes, las medidas de seguridad son otras”.

Consultado por DIARIO DE CUYO online, el fiscal general de la Corte, Eduardo Quattropani, ratifica de manera contundente con sus dichos las declaraciones del abogado y del empleado: “Aquí nadie controla nada”.

Este medio trató de encontrar respuesta a la afirmación de Quattropani en los responsables de la seguridad tribunalicia. El cortista Adolfo Caballero señaló que "quién está a cargo de esa comisión es Eduardo Balaguer". El citado preside actualmente la máxima instancia judicial sanjuanina por ausencia de su presidente José Abel Soria Vega.

La busqueda de Balaguer fue infructuosa y vana. Su secretaria respondió a la requisitoria periodística informando primero de una reunión que ocupaba al ministro y luego, llanamente, con un "está ocupado, no puede atenderlos".