Él, abogado y asesor municipal. Ella, licenciada en Psicopedagogía. Y si algo le faltaba a la pareja de profesionales era el rótulo de estafadores. Al menos esa es la sospecha de la Policía, que el martes a la noche detuvo al letrado y la licenciada supuestamente en plena flagrancia. Ambos fueron apresados en el playón del Walmart en Rivadavia en el momento en que cargaban en su camioneta 4×4 dos colchones que compraron a casi un 70 por ciento menos de su valor a través de una vieja treta: la de cambiarle los precios, según la denuncia.
Eso, en el Código Penal se llama estafa. Y de esto están imputados ahora el abogado y el asesor municipal de Rivadavia, José Ernesto Vera (40), y su esposa la psicopedagoga María Marta Busso Mengual (40), informó la Policía. El caso sorprende porque es un matrimonio con hijos que vive en el Bº Profesional y que andaba en una Toyota Hilux, la que quedó secuestrada con los colchones durante el procedimiento realizado por efectivos de Estafas y Defraudaciones y los guardias del hipermercado.
En la Policía afirman que, según la seguridad del híper, tenían ’marcado’ a Vera debido a que este último mes había intentado hacer la misma maniobra otras dos veces: en una, pretendió llevarse un compresor, y en otra, una caja de herramientas en donde además llevaba ocultos teléfonos inalámbricos, dijeron. Por eso es que el martes a la noche empezaron a mirarlo a través de las cámaras cuando lo vieron dentro del salón de ventas. Así fue que captaron el momento en que el hombre, supuestamente, sacó los códigos de barra a dos colchones de una plaza y las ’banderas’ (un papel más grande) donde figuraban sus precios, de $799 cada uno; e hizo lo mismo con otros dos colchones de $2.499, aseguró un investigador. Luego cargó los dos colchones más caros en un carro y fue hasta la caja, pero no los compró. La cajera relató a la Policía que el hombre argumentó que no le alcanzaba el dinero, pero que los dejaba separado porque ya volvía y se retiró.
Ambos están imputados de estafa. Como este delito es excarcelable, los dos podrían recobrar su libertad en las próximas horas.
Al rato apareció la mujer del abogado, quien hizo la compra. La versión policial es que ella fue a la línea de caja y, sólo exhibiendo los códigos de barra y los papel con los precios de $799 (que se había llevado Vera), pagó con tarjeta los colchones más caros que momentos antes había separado su marido. Una vez que la mujer recibió el ticket, buscó el carro con los colchones y salió. Para entonces, la venían siguiendo. Afuera, fue detenida con su marido.
