Para los Astudillo Castro era una jornada más de trabajo. Y eso incluía, ayer, dejar al pequeño Aureliano (4) en la casa de sus abuelos paternos antes de que sus papás se ocuparan de sus tareas: él en construcciones con placas de yeso, ella en una casa de estética. Pero a poco de transitar, la rutina dio un giro casi trágico para sus vidas: cuando pretendían avanzar en un cruce de semáforo, se les vino encima un auto con el conductor ‘muy borracho’, y el resultado del impacto fue muy lamentable.

La joven mamá, Andrea Castro (27) terminó con tres fracturas en la zona de su cadera, otras dos más en el tobillo y la pierna izquierda. Y, lo más grave, un gran hematoma en la cabeza y una operación de urgencia que obligó a cortarle un trozo de intestino delgado, perforado por un hueso quebrado de la zona pélvica, indicó ayer la familia de la víctima desde el centro privado de salud donde estaba internada en Terapia Intensiva.

El hijo de la mujer y su marido se salvaron por muy poco: el nene sufrió fractura de tibia y peroné izquierdos. Y su papá, Benjamín Astudillo (26), terminó con múltiples golpes y lesiones en sus piernas, dijeron.

Todo pasó minutos después de las 8 en el cruce de Doctor Ortega y Rivadavia, Rawson. A esa hora la joven pareja iba en una moto Maverick 110cc hacia el Este por Doctor Ortega y esperaban la señal del semáforo para pasar, en el cruce con Rivadavia. Cuando quedó en verde quisieron pasar, pero el conductor de un Peugeot 505 que iba en sentido contrario, se les fue encima y no pudieron evitarlo, indicaron.

‘El tipo estaba muy borracho, miraba todo como ido’, dijo Maira Castro, hermana de la joven que quedó en grave estado.

Sobre el accidente, la Policía se negó a dar información, incluso hasta a la propia familia afectada. Por eso ayer no se sabía el nombre del conductor del auto y si realmente estaba o no en estado de ebriedad.