Los robos a punta de arma en casas de familia tomaron una fuerza repentina en los últimos días. Tanto, que desde el martes hasta ayer se registraron por lo menos cuatro episodios en los que sujetos con armas de fuego irrumpieron en las viviendas y golpearon a sus moradores para robarles. El último hecho ocurrió alrededor de las 20 de ayer en una casa de Sarassa al 965 Oeste, en Trinidad, Capital. Allí, dos sujetos armados y a cara descubierta sorprendieron al jubilado Pedro López (78), a su esposa, a su nieta y al novio de esta, para robar unos $80.000 y joyas, dijeron fuentes policiales y una de las víctimas.
Los delincuentes aprovecharon que una puerta lateral de la vivienda quedó abierta. Y por ahí se metieron para sorprender a la joven pareja, primero, y luego a los dueños de casa, indicaron.
‘Fue un momento horrible, estamos bien dentro de todo, pero estoy preocupada por mi marido porque tiene problemas coronarios graves y a él lo golpearon en la cara. Para mí que sabían de la plata’, dijo anoche la esposa de López.
La primera víctima de esta seguidilla de asaltos a mano armada había sido el anciano Antonio Díaz, un hombre de 82 años enfermo de Parkinson, que fue sorprendido el último martes a las 3 de la madrugada por dos encapuchados que, luego de torturarlo, le robaron $20.000 que tenía en su casa, situada cerca de la comisaría de Concepción, Capital. El 26 de diciembre también había sido atacado por delincuentes que le sustrajeron $25.000. Y un mes antes le habían robado $56.000 de su negocio.
El mismo martes y también a las 3, cuatro miembros de la familia Salinas-Correa que viven en la Colonia Gutiérrez, en Santa Lucía, fueron despertados violentamente por tres sujetos con cuchillos que se abrieron paso dentro de la casa tras romperles la puerta a patadas. Les robaron $1.800, dos celulares y un tv que cargaron en el auto de las víctimas, luego abandonado.
El penúltimo hecho ocurrió entre la última hora del martes y la primera del miércoles, cuando otros tres encapuchados tomaron por asalto la casa de la comerciante Doralinda Millicay (56) en el barrio Buenaventura Luna, Rawson. Y luego de encañonarla y golpearla, igual que a su hijo y tres allegados a la familia, le robaron $6.000, 3 celulares, 3 bicicletas y 4 cartones de cigarrillos.
