Nélida Sánz (62) recordó ayer que estaba en la vereda tomando algo de aire, cuando vio que dos sujetos (uno con casco, el otro con gorra) se le vinieron encima, rápido, de la esquina norte, mientras tres mujeres avanzaban del cardinal opuesto. No tuvo tiempo de nada. En segundos se vio levantada de un brazo y, encañonada, pasó directo al baño, donde quedó encerrada con el candado de la propia reja de la puerta de su casa. En ese momento, cerca de las 23 del sábado, su suegra Ramona veía por televisión el prólogo de la Vuelta Ciclística a la Provincia de San Juan, en la que su hijo, el conocido dirigente del Olimpia Pedal Club, Delfor Castro, es comisario general de la competencia. Pero por primera vez en los 65 años que lleva habitando esa casa de avenida España casi Belgrano, en Capital, la anciana (con problemas pulmonares) sufría un violento asalto, con los ladrones encañonándola y apretándola contra los muebles de su casa para que dijera dónde tenía escondido el dinero.

Ramona se empeñó en decir que no tenía nada mientras una de las tres mujeres que revolvían todo en su casa sugería a sus cómplices que la mataran. Nélida aseguró que luego de por lo menos de 10 minutos de buscar en cada mueble, los delincuentes se toparon con unos 51.000 pesos.

La mayoría del dinero era para gastos por la competencia y en menor parte ahorros de la familia. Era dinero que estaba circunstancialmente en la casa y para mí que sabían, alguien les tiene que haber filtrado el dato de que había sacado la plata del banco, dijo ayer Castro, indignado.

¿Cómo llegaron y en qué se fueron? era ayer una de las incógnitas que los policías pretendían develar, igual que la posible identidad de los delincuentes. También creían que los ladrones sabían que había dinero en la casa porque sólo eso buscaron y no robaron otras cosas.