Que desde 2003 cerca de 90 familias pagan por un lote, la urbanización y otras obras del barrio "El Nazareno" en Chimbas, a financiar por el IPV y no se hace. Que no había constancias legales de la escritura del terreno, de la aprobación de los planos y otras fallas. Que en total pagaron alrededor de 1.800.000 pesos. Que fueron estafados. Que el religioso al mando de la fundación sin fines de lucro (HIMLA) encargada de ese proyecto, ni siquiera es pastor evangélico y que con su familia se beneficiaron de los aportes de los socios. Esos eran los principales puntos en la denuncia de un gestor, Miguel Angel Boldu, que asesoró a una socia del proyecto, Liliana Frías, pero cuando el caso llegó a la justicia, un fiscal entendió que no había delito en la conducta de los denunciados. Y enseguida la titular del Quinto Juzgado de Instrucción, María Inés Rosselot, desestimó esa denuncia y mandó la causa al archivo, dijeron fuentes judiciales.

¿Por qué el archivo?. Porque Luis Delfor Luna y toda la comisión directiva acreditaron con documentación que los denunciantes "mentían". Así, probó que la fundacion HIMLA (Helping Integral Ministries in Latin America) tiene personería jurídica actualizada y sin problemas. Que están registrados en la AFIP pero están exceptuados de tributo por ser una fundación sin fines de lucro. Que cada balance sobre los movimientos económicos fueron aprobados por el Concejo Profesional de Ciencias Económicas. Que existe la escritura del terreno, con planos de loteo aprobados, igual que las obras de urbanización.

"No soy ex pastor como dijeron. Soy pastor y está demostrado que ellos mintieron y actuaron con malicia creando injustamente desconfianza en el proyecto del barrio y mintiendo al decir que tienen un triunvirato, porque eso es ilegal. ¿Por qué esa malicia? seguramente lo hicieron con interés de apoderarse de la fundación, a sabiendas de que principalmente este señor Boldu es un insolvente moral y económicamente. Pero los perjuicios económicos causados a la fundación con su falsa denuncia y los daños morales a mi buen nombre y honor, al de mi familia y al resto de los integrantes de la comisión directiva y otras personas, serán reclamados a este señor", dijo Luna.

Y resaltó: "Tenemos la promesa del gobierno de que el barrio se financiará y construirá a través del Plan Federal II o el futuro plan Techo Digno, y seguramente así será. Quiero dejar en claro que cada uno de los 85 socios es propietario del lote que adquirió por contrato, según sean sus pagos, y que a través de una asamblea se determinará si cada uno quiere que la fundación le escriture a su nombre y así pueda disponer para venderlo, construir por su cuenta o si sigue con este proyecto ante el IPV vía Fonavi. Yo no me beneficio con todo esto, sólo lo hago por servir a Dios y a toda la comunidad", dijo Luna.