Buenos Aires, 2 de agosto.- Una de las hipótesis que manejan los investigadores es que la joven ingresó ese fatídico 10 de junio al edificio, luego subió hasta el piso 8 y entró a la casa del portero, donde se habría cometido el crimen. Por eso, los resultados de hoy serán vitales para confirmar esa premisa o bien descartarla.

En caso que la muestra de ADN cotejada con el material genético de Ángeles Rawson y el de Jorge Mangeri ratifique lo difundido la semana pasada, el juez a cargo de la causa, Javier Ríos, contará con una prueba que indicaría que la adolescente pudo haber sido asesinada en el departamento de Jorge Mangeri, el único procesado en la causa.

La entrega de esas conclusiones estaba prevista para el viernes pasado, pero los investigadores pidieron cinco días de prórroga, que se vencen hoy. Los informes incluirán además de los resultados de los rastros humanos hallados en el departamento del portero, los resultados de las muestras obtenidas en su automóvil, el sótano del edificio de Ravignani 2360, un vehículo de la familia de la víctima y anillos extraídos de sus manos.

Los genetistas del cuerpo de peritos forenses que trabajan en el análisis de todas esas pruebas también deberán hoy presentar sus apelaciones al planteo de nulidad que hizo la defensa de Mangeri sobre la “cadena de custodia” de las muestras de ADN tomadas de las uñas de la víctima.

El encargado está acusado de homicidio agravado por alevosía por el crimen de Ángeles Rawson, de 16 años, que vivía en el edificio en donde el imputado trabajaba y que desapareció el 10 de junio pasado cuando regresaba de su clase de gimnasia.

Polémica con una muestra de ADN

Miguel Ángel Pierri, abogado del único imputado del crimen, anunció anoche que piensa renunciar a la defensa si la Justicia decide investigar a su perito genetista de parte, Gabriel Boselli, por la presunta contaminación del departamento del portero y de algunas de las muestras de ADN.

Ocurre que el perito oficial le afirmó el viernes pasado al juez Ríos, a través de un llamado telefónico, que existían tres perfiles genéticos en una de las muestras de fluidos tomadas en la casa del portero: un perfil era de Mangeri, otro de Ángeles y el tercero correspondiente a Boselli.

No obstante, tres días después (este lunes) ese mismo genetista se desdijo y manifestó que no estaba seguro ya de que el tercer ADN perteneciera al colaborador del portero acusado. Frente a este mar de sospechas, ayer Pierri salió a advertir que renunciará a la causa “si no se aclara la situación de Boselli”.

Muy enojado y disgustado con la actuación del técnico que le informó el viernes pasado al juez su primera observación del ADN, Pierri dijo que si hoy no se retracta en el informe final que presentará y se aparta a Boselli de toda sospecha, dejará de ser el defensor del portero.

"No puedo estar en este lugar si un miembro de mi equipo está sospechado de un delito como es el de haber ensuciado la supuesta escena del crimen", explicó Pierri en declaraciones al canal de cable C5N, y agregó: "Si algunos de mis colaboradores está denunciado, yo también debo ser investigado por la Justicia".