El tono fue irónico pero no exageró en nada lo que reflejó: "Alberto Jesús Morales (40) es un hombre de palabra", dijeron en Tribunales. Y la alusión resultó lo más ajustado a la realidad, porque este hombre amenazó a su expareja, a la hija de la mujer y al novio de esta, prometiéndoles que iba a quemar la casa donde vivía la joven pareja si no le pagaban (pedía $200.000) o se la desocupaban, porque la consideraba suya. Y no dudó en ejecutar sus promesas. Incluso tuvo el "descaro" de llamar a una de las víctimas y decirle: "Ché, andá a ver, porque me parece que se está quemando la casa". No era broma. Cuando la joven que habitaba esa vivienda en la calle Barboza, en la Villa San José, Chimbas, llegó a ver qué pasaba, las llamas ya hacían estragos y en minutos no le quedó otra cosa que mirar con impotencia cómo quedaba todo destruido en esa vivienda de dos ambientes y un baño.
Tres hechos de amenazas simples, uno más de amenazas agravadas (coacción) y el delito de incendio le imputó el fiscal Alejandro Matar y el ayudante fiscal Germán Cuk a Morales, luego de constatar con pruebas (como la información de su teléfono) que él había sido autor del ataque incendiario y las amenazas.
Prometió y cumplió. Alberto Jesús Morales (derecha) amenazó con quemar la casa de su ex (allí vive la hija de ella, foto) y lo hizo. Condenado.
Morales fue detenido el último miércoles y se suponía que ayer conocería el pedido formal de investigación en su contra y tal vez un pedido de prisión preventiva. Pero a través de su defensor, Alejandro Castán, decidió que lo más acertado era admitir su autoría en esos ataques y recibir la pena de 4 años. Así lo acordó en un juicio abreviado con Fiscalía y así lo homologó el juez de Garantías Federico Rodríguez, aplicándole el castigo acordado.

la casa de su ex (allí vive la hija de ella, foto) y lo hizo. Condenado.
Así, Morales sumó una cuarta condena en su historial pues ya registraba otras tres por amenazas y delitos contra la propiedad. "Había salido en noviembre de la cárcel", indicó un vocero judicial.
"Me hubiera gustado que le dieran más años porque es muy grande el daño que nos hizo… él estuvo casi 3 años en pareja con mi mamá, pero hacía casi 2 que estaban separados y siempre le reclamó por la casa, pero sólo nos ayudó, él nunca puso dinero", dijo ayer Lumila Cobarrubia, la joven que se quedó con lo puesto tras el incendio, que destruyó un televisor, dos camas, la heladera, un lavarropas, una cocina, un modular, un calefón, un sillón, el juego de comedor, toda la ropa y el calzado suyo, de su nena de 2 año y una beba de 10 meses, y la de su pareja.
Aquella vez, la joven había dicho a este diario que creían que Morales estaba ligado al ataque porque empezó a amenazarlos, llamativamente, justo después de que la expareja de su actual novio los escrachara por redes sociales.

