El juez de Instrucción Leopoldo Zavalla Pringles dejó instalada la sospecha de que Valeria Searez, la joven de 23 años que hallaron ahorcada en un árbol en un campo de Vallecito, Caucete, el 25 de noviembre de 2010 (había desaparecido entre el 10 y 11 de ese mes), pudo ser víctima de un crimen que intentó hacerse pasar por un suicidio, tal como anticipó DIARIO DE CUYO. Y ya tiene cinco posibles sospechosos presos por esa maniobra que, según una versión, pudo tener tintes pasionales.

Los sospechosos son tres mujeres de 29, 20 y 17 años, y dos hombres 29 y 19 años. Y fueron detenidos entre las 22 del jueves y las 4 de ayer tras siete allanamientos realizados por policías de la Regional Este al mando del comisario inspector Julio Vázquez, y de la Unidad Rural I dirigidos el oficial principal José Guzmán.

¿Por qué cayeron? Fuentes judiciales aseguraron que fue el ex novio de la víctima, Hernán Yacanto, quien los señaló como posibles partícipes de la supuesta maniobra homicida, con posible causa sentimental pues una de las implicadas detenidas, María Quiroga, fue pareja del mismo Yacanto.

Pero será el resultado de las indagatorias por el presunto homicidio, lo que jugará un papel clave en la futura orientación del caso, pues antes de que Yacanto declarara había otra versión que lo involucraba.

Las sospechas sobre un crimen habían empezado a circular en Vallecito cuando la joven apareció colgada de un árbol. Y esa hipótesis pareció confirmarse cuando un ADN reveló que la fallecida era la misma Valeria Searez, pero con ropa de otra.

Al momento de morir, Valeria estaba peleada con Yacanto y por eso se vino de Vallecito a la casa de su madre en el centro de Caucete. Y se supone que volvió citada por el mismo Yacanto para que arreglaran sus diferencias.

La joven habría llegado entre la noche del 10 y el 11 de noviembre de 2010 y al ver a Yacanto con quien era su ex, María Quiroga, se fue sin decir nada. Un testigo asegura que entonces Yacanto y Quiroga siguieron a Searez, a la que nunca más se volvió a ver. Otro testigo fue más contundente: dijo haber escuchado a una vecina que la misma Quiroga le confesó que Yacanto mató a Valeria en el fondo de su casa y luego llevó el cuerpo en el auto de un ex cuñado para colgarlo donde finalmente lo hallaron, putrefacto.