La idea era viajar a La Rioja, vender uniformes y calzado para gendarmes en esa provincia y pegar la vuelta. Con ese objetivo partió ayer en la mañana el dueño de la mercadería, Félix Villarreal (62) con su amigo de épocas de la ‘colimba’ y vecino del barrio Aramburu, Rivadavia, Juan Carlos Amalla, un ayudante de quinta del Servicio Penitenciario Provincial de 62 años, padre de dos hijas, que estaba a punto de jubilarse, contó ayer el yerno de Amalla, Rubén Urbano. Ambos salieron ayer bien temprano en la Renault Kangoo de Villarreal, pero el viaje tendría un final precipitado y trágico cuando transitaban por Jáchal.
Minutos antes de las 8 de ayer, sobre la Ruta Nacional 150, poco más de un km al Este del cruce con la Ruta Nacional 40, en la localidad de San Roque, Villarreal no tomó un desvío y pasó de largo hasta dar con un grueso pilar de cemento de un puente en construcción, justo del lado donde iba su amigo Amalla, quien no sobrevivió al impacto y quedó entre los hierros hasta que fue rescatado por bomberos, sobre el mediodía.
‘El desvío está señalizado, la verdad es que, al menos por ahora, no sabemos por qué razón el conductor no tomó esa precaución’, informó ayer el comisario inspector Néstor Mondaca, jefe de la Seccional 21ra.

