Un hombre que fue denunciado en abril por abusar sexualmente de su propia hija de 13 años fue condenado ayer a tres años de prisión de ejecución condicional.
La investigación se desató cuando la denuncia por violencia familiar comenzó a ser investigada por el Centro Abril. Fue entonces cuando en una de las terapias la menor reconoció que la situación se había vuelto a repetir y que se propio padre la había manoseado mientras su madre estaba en el médico con uno de sus hermanos.
Ayer, durante un juicio abreviado el hombre fue condenado a 3 años de prisión de ejecución condicional, exclusión del hogar y prohibición de acercamiento y todo tipo de contacto del imputado con la niña por el mismo tiempo de la condena.

