Resuelto, el sujeto ingresó por el largo pasillo hasta el fondo y preguntó por el nombre de una mujer al primero que vio; el empleado de una avícola contigua a la vivienda de la mujer que buscaba. Cuando le confirmaron el dato, el desconocido entró con otros dos que lo acompañaban en un camión y empezó a bajar recipientes: Cinco frascos oscuros, cinco bidones y cuatro tachos plásticos de 20 litros (todos vacíos) fueron ubicados en el costado trasero de la vivienda, lejos de ojos curiosos de la calle. Hubo también un paso aún más extraño: el mismo sujeto no dudó en guardar dentro de la vivienda un último tacho plástico, repleto de medicamentos, unos 400 blister de pastillas varias con vencimiento en el 2011, estimaron en la Policía. Es más, el sujeto encargó a uno de los 4 hijos de la dueña de casa, de 7 años, que lo pusiera en alto, lejos del alcance de él y sus hermanitos.
Esa mujer, Griselda (pidió reserva de su nombre), recordó que todo pasó el sábado pasado entre las 10 y las 11. Que vio entrar a uno de los sujetos desde su trabajo en esa avícola de calle Chacabuco, en Santa Lucía, sin darle mayor importancia. Y que luego se sorprendió al enterarse que la buscaron por su nombre y se metieran a su domicilio a dejarle esa peligrosa mercancía con la promesa de volver.
De todos modos pensó que quizá eran de algún conocido y esperó, ese sábado y también el domingo, pero como nadie reclamó las drogas, el lunes le avisó a la Policía.
Desde entonces el caso es manejado en la comisaría 29na. con precisas instrucciones del juez en lo Correccional, Eduardo Gil.
Una primera hipótesis de la investigación es que los recipientes y medicamentos pudieron haber sido sustraídos de la empresa "Tecma" (dedicada a la destrucción de drogas y residuos hospitalarios), quizá con la intención de ponerlos a la venta porque aún no vencen, dijeron ayer fuentes policiales y judiciales.
Lo que no cierra es porqué razón fueron abandonados en esa casa de familia. "Aquí vino gente que dijo ser de «Tecma» y que esas cosas se las sacaron a ellos, pero para mi todo es muy extraño porque con mi marido no tenemos familiares ni conocidos en esa empresa. No sé qué pensar, pero no quiero tener ningún problema", dijo ayer la mujer.

