Nota de mdzol.com

Con avanzado estado de descomposición. Así encontraron el cuerpo de un hombre que además fue golpeado y mutilado. La investigación no descarta que se trate de un trabajador golondrina ya que no se encuentran registros sobre él en la provincia. Los cortes en la zona genital hacen pensar que se trata de una venganza cometida por un delito sexual.

El hecho ocurrió durante la noche del lunes, cuando serenos que trabajan en la zona del Parque La Palmira, en el departamento de San Martín, en Mendoza, vieron algo detrás de las malezas. Al acercarse a una laguna de agua estancada encontraron un cuerpo.

El hombre de aproximadamente 40 años se encontraba con los pantalones bajos y la remera levantada. Debajo de él había un charco de sangre. Además, presentaba: un corte profundo en el cuello que traspasa la tráquea, seis heridas cortantes en el rostro, una herida cortante en la mano derecha, 8 heridas cortantes en el abdomen, una herida cortante en el cráneo y le seccionaron el pene.

Desde la Fiscalía de San Martín investigan una serie de hipótesis: una de ellas, que la víctima sea un trabajador golondrina que llegó a Mendoza desde otra provincia. Esto se sospecha ya que no hay ninguna persona denunciada como desaparecida con esas características.

Aunque se podría reconocer con la toma de huellas dactilares, integrantes del Cuerpo Médico Forense no lograron obtenerlas debido al avanzado estado de descomposición que presentaba. 

Por su parte, la mutilación del cuerpo genera otra hipótesis: podría tratarse de un homicidio ejecutado por venganza. Incluso, las lesiones en la zona genital indicarían que el hombre podría haber cometido un algún delito sexual y, por este motivo, fue ejecutado.

Pese a que había algo de sangre, para los investigadores se trataría de una "escena del crimen secundaria". En este sentido, se piensa que el hombre habría sido asesinado en otro lugar y, tras el crimen, fue trasladado hasta el parque en el que fue encontrado.

En concreto, se calcula que podría haber sido asesinado entre 48 y 72 horas antes del hallazgo.