El titular del Cuarto Juzgado de Instrucción, José Atenágoras Vega, ordenó ayer el arresto de una joven madre y su pareja hasta determinar con precisión si la hija de la mujer, una nena de 2 años, perdió la vida a causa de la violencia doméstica que padecía en su casa de la caucetera Villa Dolores, donde además convivía con un hermano de 6 años, dijeron ayer fuentes policiales y judiciales.

Según las fuentes, la madre ingresó a las 17,45 de ayer al hospital de Caucete con su pequeña Alina Suárez. En ese lugar la mujer habría dicho que la niña sufrió una violenta caída de la mesa, a causa de un empujón de su hermanito, "por celos". De acuerdo a esa versión, el accidente doméstico incluyó el suministro de una bayaspirina en la casa y un cuadro de vómito con sangre.

Sin embargo a pocos minutos de ingresar al hospital, el cuadro de la criatura empeoró y a las 18,10 dejó de existir.

Entonces conocieron el caso los policías de la comisaría 9na. de Caucete al mando del comisario Antonio Pastrán, porque el cuerpo médico del hospital no extendió el certificado de defunción al notar diversos y múltiples hematomas en el cuerpo de la nena, que no se correspondían con la versión de la caída que dio la madre.

Entonces también el hecho fue notificado al juez de Instrucción José Atenágoras Vega, quien ordenó el arresto preventivo de la madre y el padrastro de la criatura, hasta conocer cuál fue la causa del deceso de la niña.

Anoche el juez había comisionado a personal de la Policía Científica y de la Brigada de Investigaciones para averiguar a fondo el caso, mientras espera conocer el resultado de la autopsia, clave para establecer la causa de la muerte, como también el origen y la antigüedad de las lesiones que presentaba la nena.

De esas pruebas depende ahora el futuro procesal de la pareja. Si los informes médicos y otras versiones atribuyen la muerte a un hecho accidental, podrían recuperar su libertad. Pero si esos exámenes confirman la existencia de un hecho delictivo, es decir la muerte como consecuencia de la violencia doméstica, los arrestados pasarían a estar detenidos y deberán defenderse de cargos gravísimos que hasta pueden acarrearles penas de prisión perpetua.