Un verdadero escándalo sacude a la Subcomisaría de Médano de Oro, donde un policía habría sustraído dos motos que estaban secuestradas en distintos procedimientos y supuestamente las vendió a una familia a 600 y 700 pesos. El caso fue denunciado por el propio jefe de esa dependencia y el juez del Segundo Juzgado de Instrucción abrió una causa penal. Los dos rodados aparecieron en el departamento 25 de Mayo y por el momento no hay detenciones, pero el efectivo investigado ya fue separado preventivamente de la Fuerza, revelaron fuentes del caso.

El juez Pablo Flores confirmó a DIARIO DE CUYO que están investigando un hecho delictivo, que apunta en principio contra un cabo de esa dependencia que es mencionado en la denuncia. ‘El caso existe, pero por ahora no se ordenó ninguna detención hasta que no se establezcan las responsabilidades de esa persona, u otras. Esto para evitar que se cometa una injusticia con los que son buenos policías’, aclaró el titular del juzgado en turno.

La primera sospecha surgió la semana pasada, cuando el subcomisario Víctor Maldonado y un oficial encargado del depósito de la Subcomisaría de Médano de Oro realizaron un inventario de los secuestros y se dieron con la novedad de que faltaban una moto Maverick 125cc y otra Maverick 105cc, revelaron fuentes policiales.

Uno de esos rodados estaba vinculado a una causa por un robo agravado y el otro por una infracción de tránsito, dijeron en el juzgado.

La Policía empezó a hacer averiguaciones hasta que consiguieron el dato de que las motos estaban en poder de una familia apellido Reggio, en calle 8 en Médano de Oro, Rawson, señalaron las fuentes. Después localizaron a esas personas, que terminaron por contar que compraron esos rodados a un policía, pero que ya no los tenían porque los habían llevado a 25 de Mayo. La versión que habrían dado es que ese efectivo se las vendió a 600 y 700 pesos; incluso dieron el nombre. De ese modo supieron que el involucrado sería un cabo de esa misma dependencia, con 20 años de servicio, indicaron. Con conocimiento del juzgado, una comisión policial fue a 25 de Mayo a buscar las motos y las encontró en poder de otras personas. Supuestamente las habían pintado. El policía que quedó bajo sospecha fue separado de sus funciones, también le quitaron el arma, mientras lo investigan internamente. El juez Flores todavía no resuelve su situación, hasta tanto dispuso que la Brigada Sur investigue la causa.