Buenos Aires, 13 de marzo.- Cuando la mujer dejó a su nieto con el tío del pequeño, jamás imaginó lo que finalmente iba a ocurrir. Aberrante por donde se lo mire, María Angélica relató la situación. "Mi hija me dio a mi nieto para que se lo cuidara y ese día justo se encontraba también en mi casa mi hermano, que se llama Carlos Núñez y siempre está en un templo evangélico, rodeado de chicos. Le dije: ‘Carlitos, voy a comprar algo y vuelvo’. Pero cuando estaba llegando a la ruta, analicé que podía ir más tarde y volví a mi casa. Cuando llegué al portón, escuché los gritos de mi nieto y yo entré desesperada. Vi que mi hermano salía de la puerta del cuarto, le pregunté qué había pasado y sólo me contestó algo referente a una luz", señaló a Diario Crónica.
"Entré corriendo a la pieza y vi a mi nieto desnudo y gritando. Quise agarrarlo, se tiró para atrás y me repitió varias veces: ‘no te voy a decir lo que pasó, no te voy a decir’. Lo alzé a upa de todas maneras y fui a preguntarle de nuevo a mi hermano qué había pasado, pero ya se había ido. Yo jamás me habría imaginado que era capaz de abusar de alguien", siguió la mujer con su relato.
El hijo de Angélica, Emiliano Vidal contó que hicieron la denuncia y después fueron a buscar a su familiar. "Cuando lo agarramos entre cinco, pidió perdón, eso lo escucharon todos los que fueron conmigo", dijo el joven.
