Un sujeto de 30 años fue detenido por policías de Robos y Hurtos al mando del comisario Carlos Castillo, sospechado de dedicarse a la compraventa de aparatos robados. El sospechoso es de apellido Barrera, tiene 30 años, trabaja en una casa de electrónica y cayó porque en su casa de la Villa San Damián, Rawson, tenía numerosas cosas cuya propiedad no pudo justificar, dijeron ayer fuentes policiales.
A Barrera llegaron porque investigaban el violento robo que una banda perpetró contra la familia Maldonado en el barrio Marcó, en Rawson. Y otro con la modalidad del “escruche” en la casa de un abogado de apellido Mattar, en Rivadavia. El hecho más grave lo sufrió Maldonado, a quien le habían sustraído numerosos aparatos que cargaron en su propio vehículo con una pequeña caja de seguridad con valores por un total de 50.000 pesos, dijeron.
El supuesto reducidor tenía tres televisores comunes y un cuarto LCD de 47 pulgadas, $6.000, tres notebooks, dos CPU, un proyector, una videograbadora, parlantes, un amplificador de sonido, cuatro estéreos, dos celulares, un reproductor de DVD, una caja de herramientas y un compresor, entre otras cosas.

