El panorama era desolador en esa precaria vivienda de Médano de Oro, en Rawson. Del rancho de cañas y barro que habitaba un humilde matrimonio y sus 6 hijos, apenas quedó parte de una pared. El techo, la ropa, documentos y los pocos muebles que había en el interior, fueron destruidos por las llamas. Lo más grave es que el fuego no se habría originado por una falla eléctrica o algún brasero, sino por una persona con la que la familia no se lleva bien: un hermano del jefe de hogar que vive en las inmediaciones, aseguró Estela Palma, cuñada del supuesto incendiario. Afortunadamente, no hubo que lamentar heridos porque en la vivienda no había nadie. Horas después del siniestro, Roberto Bustos, hermano del sospechoso, ratificó los dichos de su pareja y denunció a su pariente en la subcomisaría de Médano de Oro como el autor del hecho, dijeron en la policía.

Según Palma, desde hace dos años vive con su esposo y sus 6 hijos, de entre 15 y 6 años, en un rancho ubicado en el costado Oeste de calle Punta del Monte, entre calles 6 y 7, en Médano de Oro, Rawson. Su marido es el único sostén de la casa y trabaja en una finca cercana cortando espárragos, contó su mujer. Todos los chicos van a la escuela y prácticamente se quedaron con lo puesto. Aunque luego llegó la ayuda oficial (ver aparte).

El lunes en la noche, Palma se fue a una curandera y dejó a sus hijos en lo de una vecina. Bustos se quedó en la casa y salió alrededor de las 22.30 a comprar a un almacén de la zona, relató la damnificada.

Media hora después, su marido regresó y se topó con su casa en llamas. Bustos trató de apagar el fuego, pero fue imposible, lo único que alcanzó a rescatar fue una garrafa. Dos cuchetas, una cama de dos plazas, un aparador, una cocina, una mesa, sillas, ollas, platos, la ropa de la pareja y de los niños quedaron reducidos a escombros, dijo Palma, dolida.

Y de inmediato las sospechas del matrimonio sobre un posible ataque intencional se centraron en Carlos Bustos, hermano del dueño de casa. ¿Por qué? Según Palma "él no nos aprecia y se quiere quedar con el terreno en el que vivimos. Nos llevamos mal y siempre nos amenaza cuando pasa. Es obvio que fue él, si el fin de semana último pasó en bicicleta y les dijo a mis niños que nos cuidáramos porque iba a quemar la casa con nosotros adentro. Por culpa suya, anoche (por el lunes) tuvimos que dormir en una casa abandonada y en un solo colchón".

Ayer, Roberto Bustos, hermano del sospechoso, denunció a su hermano en subcomisaría de Médano de Oro y ratificó las supuestas amenazas. No obstante, en la fuerza esperaban la pericia de bomberos para determinar los pasos a seguir, comentaron fuentes policiales.