‘Primero me gatilló varias veces cuando lo encaré y no salió el tiro. Después forcejeamos, disparó tres veces al piso y terminé herido junto a un cliente. El policía nos podría haber matado para robarse un simple celular’. Andrés Heredia (32) así se refería ayer al violento asalto que sufrió el miércoles a las 23.30 junto a su socio y cuatro clientes en su ciber ubicado en Sargento Cabral y Roger Balet, Capital. Pero no fue un asalto común porque el delincuente que los atacó con una pistola 9 mm resultó ser un oficial de la Seccional 23ra que estaba de franco y que había sido sumariado en 2012 por otro hecho grave. Luego se supo que una compañera suya de la promoción 2010, una agente de la subcomisaría Santa Lucía Este, lo llevó en su auto, le prestó su arma, huyó del lugar y después llamó al 911 para decir que le habían robado su pistola, dijeron altos jefes policiales.
Todo ocurrió cuando Heredia, su socio Jorge Roldán (38), Matías Celsa (17) y otros tres clientes estaban en el ‘Cyber Stone’. Ahí un sujeto se acercó al mostrador donde estaba Heredia y tomó su celular. ‘Pensé que era un chiste, me paré y ahí el tipo me mostró la pistola. Me amenazó, caminó a la puerta, salí detrás y le grité a mi socio. Ahí empezó todo’, dijo el joven.
Roldán se abalanzó sobre el ladrón junto con su socio y comenzaron los disparos. ‘Le agarramos las manos y disparó al piso. Ahí lastimó a Andrés en el pie izquierdo y al chico que estaba en una computadora. Después salimos a la puerta y con un cliente y un policía federal, lo redujimos’, señaló Roldán.
La esquina se llenó de policías y de inmediato reconocieron al sospechoso. Se trataba de Mario Daniel Poblete (28), un oficial ayudante que el 18 de marzo de 2012 había sido sancionado con 16 días de suspensión y la quita de su pistola por prestarle su uniforme a un amigo para que entrara al estadio del Bicentenario a ver San Martín-Boca. Después establecieron que la agente Viviana Allende (26) era su cómplice: ‘ella llamó al 911 aduciendo que Poblete le había robado su pistola y fue detenida donde trabaja’, señaló un jefe policial. ‘Nos sorprende, pero se nota que no sienten el uniforme’, criticó ayer el jefe de Policía, José Orlando Luna.

