El remisero Pablo Cuenca (38) ratificó ayer la versión que adelantó en exclusiva este diario sobre su participación como supuesto autor del crimen del empleado minero Víctor Peñaloza (41), ocurrido en la madrugada del domingo pasado en Rawson, donde fue a dejarlo luego de levantarlo como pasajero en Villa Storni, Capital. ‘Él me golpeó, sacó un arma y gatilló primero… yo sólo intenté defenderme, nunca quise matarlo’, fue, según fuentes judiciales, una de las frases que resaltó en su declaración indagatoria en el Primer Juzgado de Instrucción, donde intenta instalar la posición más favorable a sus intereses.

En su versión, Cuenca dijo que Peñaloza estaba ebrio y se molestó cuando le pidió que no fumara. Y que luego de una discusión que incluyó también el monto del pasaje, lo agredió, sacó un arma, se abalanzó sobre él para defenderse y fue ahí, en un forcejeo, que salió el disparo letal. Cuenca confirmó además que el disparo ocurrió fuera del remís y que el arma quedó en el lugar.

De todos quedó preso, porque el juez Leopoldo Zavalla Pringles le imputó homicidio simple (penas de entre 8 y 25 años). ‘Esa calificación es provisoria y confío en que va a variar. La versión de mi defendido se ajusta a la realidad de los hechos y así se va a confirmar a través de las pericias y otras pruebas que se están produciendo’, dijo el abogado defensor Cristian Ferre Penizzotto.