El caso por abuso sexual que involucraba al excura y exdiputado provincial Juan Carlos Icazatti (muerto en diciembre pasado) sumó un nuevo capítulo, esta vez con su mujer de 42 años, la única acusada en la causa. Cuando todo estaba listo para que ayer empezara el juicio en su contra en la Sala III de la Cámara Penal, su abogado Miguel Dávila Saffe junto a los fiscales José Mallea y Ana Lía Larrea pidieron suspender el debate para negociar un juicio abreviado.

Nada esta decidido aún, pero las partes solicitaron postergar la audiencia hasta el martes próximo para ver si llegan a un acuerdo, y elevar alguna propuesta sobre la posible pena, al tribunal conformado por los jueces Eugenio Barbera, Eduardo Gil y Ernesto Kerman. La mujer llega a esta instancia acusada del delito de corrupción de menores agravada por el vínculo (es madre de la víctima) y puede recibir una condena de entre 10 a 20 años de cárcel. Claro que si abrevia, la defensa buscará que la pena sea la más leve.

El caso lleva ya casi 8 años en la Justicia desde que esa chica, que en aquel entonces tenía 15 años, denunció las aberraciones que vivía dentro de su casa en Rivadavia. Todo salió a la luz en mayo del 2007 después de que escapó y se animó a acusar a su padrastro, el excura y exdiputado Juan Carlos Icazatti, y a su propia madre (no se la identifica para preservar a la víctima). La jovencita contó que su padrastro la tenía encerrada, que la controlaba en todo y lo más grave era que la sometía a abusos sexuales. Supuestamente el hombre la manoseaba constantemente, la obligaba a dormir en la misma cama con ellos y a bañarse todos juntos. También miraban películas pornográficas en familia y hasta le hacía ver cómo la pareja tenía sexo, incluso la invitaba a hacer un trío. Todo, con el consentimiento de su madre, dijo.

Icazatti y su mujer nunca fueron detenidos. En 2009, ambos fueron procesaron en el Quinto Juzgado de Instrucción, pero les concedieron la prisión domiciliaria: al exsacerdote por estar “enfermo” y a su pareja porque era la única que podía cuidarlo. La causa fue girada a la Sala III, pero se tardaron años hasta que fijaron el juicio para abril del 2014. Sin embargo, el debate no se realizó por el estado de salud de Icazatti, quien finalmente murió a los 77 años en diciembre último sin que pudieran juzgarlo. La causa entonces quedó con su mujer como única acusada, quien ahora tiene la intención de abreviar el juicio.