El empleado del IPV acusado de cobrar 150.000 pesos a tres familias con la falsa promesa de conseguirles viviendas, se abstuvo ayer de declarar en el Cuarto Juzgado de Instrucción. El hombre de 64 años, quien fue investigado años atrás por una causa penal por abuso deshonesto y dos estafas, esta imputado del delito de cohecho y continúa en libertad ya que le concedieron la eximición de prisión, indicaron fuentes judiciales y policiales.
El imputado es Alberto Oyola. El juez Maximiliano Blejman lo citó ayer a indagatoria, pero él se amparó en su derecho de no declarar. El empleado del IPV fue denunciado por tres hermanos de apellido Baldán que lo acusan de haberles cobrado $150.000, en el 2014, con la falsa promesa de conseguirles tres adjudicaciones de viviendas en el Bº Ceramista II. Como prueba presentaron tres recibos firmados, supuestamente, por Oyola.

