El vicepresidente de la Federación Argentina de Pista y Ruta y a su vez miembro de la Unión Ciclista Internacional, Mario Salas (63) negó ayer al Tercer Juzgado de Instrucción haber exhibido sus genitales mientras proponía sexo y manoseaba a la comisario deportivo mendocina Gisel Agüero (24 años, empleada pública) entre la noche del 12 y la madrugada del 13 de abril pasados en la habitación de un hotel que compartían por una nueva fecha del Campeonato Argentino de Ruta que se realizó en San Juan, dijeron fuentes judiciales.

Defendido por Ricardo Moine, Salas no sólo contradijo la versión de la denunciante sino que anticipó una contraofensiva jurídica por daños y perjuicios contra Agüero, por el descrédito y el perjuicio que le provocó a nivel personal y profesional, en más de 20 años de trayectoria, precisó el letrado. ¿Qué dijo ante el juez? Que no la invitó a participar del campeonato. Que él aceptó que viniera por la amistad que tenían y ella sabía de la habitación compartida, en camas separadas. Que al cabo de una reunión con otros comisarios deportivos, ella mostró su disconformidad porque sería colaboradora en el pesaje y medición de bicicletas. Que se ofuscó y habló de desigualdad y maltrato a la mujer. Que lo trató de ‘viejo cho…’ e ‘incapaz’. Que ‘mintió’ al decirle a los psicólogos que renunció a la Federación, porque no tiene ningún cargo. Que sospecha de una campaña de difamación, tal vez animada por la oposición, porque este año hay elecciones en la Federación.