Autoincriminados. Según fuentes judiciales, esa conclusión se desprende de las versiones que dieron ayer el médico ginecólogo y exjefe de Ecografía del Hospital Rawson, Horacio de Arrascaeta, y el otro detenido Rubén Torres (26), sobre un asunto complicado: la supuesta tentativa de aborto del hijo que espera (tiene 10 semanas de gestación) la expareja de Torres, una costurera de 35 años, madre de dos chicas adolescentes, quien desató el escándalo al denunciar la maniobra y registrarla con una cámara oculta.
Ambos detenidos admitieron ante el juez de Instrucción Alberto Benito Ortiz y el fiscal Fabrizio Médici, que en todo momento ‘los tres’ hablaron de interrupción de embarazo.
Según los voceros, el médico aseguró que el viernes a la mañana recibió un llamado de un hombre que le comentó de ‘un problema’ con su novia. Y que él los citó para la tarde en su consultorio de Aberastain 672 Sur, Capital.
Una vez allí -explicaron- la pareja le dijo que quería abortar, cuestión que ella había intentado unos 20 días antes tomándose cuatro pastillas que no le habían hecho efecto. Ante esa situación, el profesional dijo que realizó una ecografía y les explicó que esas pastillas podían terminar con la gestación o no.
También dijo que les vendió una pastilla a tomarse dos horas antes del nuevo encuentro, al otro día. Que de no producirse tal resultado, intentarían con otras dos pastillas. Que cobró $3.000 por su intervención. Y que comprendía perfectamente que se podía producir un aborto con esa medicación que vendió o no, y que la mujer también lo sabía.
Luego de dar su versión, su abogado César Jofré, pidió su excarcelación, dijeron.
A su turno, Rubén Torres (defendido por Marcelo Fernández) también descargó sus tintas contra la mujer. Aseguró que estaban separados hacía seis meses (tras 6 años de relación) y que un mes y medio atrás ella lo buscó y tuvieron relaciones. Que luego le avisó del embarazo y él le explicó que no podía criar al chico ni estaría con ella aunque no se oponía a que lo tuviera, o que su propia madre se hiciera cargo como ella le proponía.
Según Torres, ella le propuso entonces abortar y le dijo que se encargaría de buscar al médico. Eso sí, en todo momento le exigió dinero: ‘Cuando le comentó que el médico pedía $7.000 ella le dijo que quería la misma plata luego de la maniobra’, precisaron voceros del caso.
Ayer, Fernández sólo se limitó a decir que su cliente dio su versión y contradijo el relato de la denunciante.
