Desde que llegó Oscar Craviotto para este 2009 uno de sus mayores lamentos fue que ‘no tenía los jugadores para jugar con línea de tres en el fondo’. Echaron a Otto y llegó Rodolfo Rodríguez quien tiene la defensa en poker como su preferida. Aunque el domingo y tal cual pasó hace medio año en el Verdinegro con el Roly como DT ante la CAI (1-1), el líbero y los dos stoppers volverán a decir presente. Justo en el clásico ante Independiente Rivadavia, que para algunos de los principales dirigentes del club puede inclinar la balanza para la continuidad del ex volante, quien con el dibujo de 3-4-3 buscará más generación de juego.
La falta de contundencia en los metros finales es algo que siempre padeció San Martín este año. Sin un clásico enganche, se buscó recargar casi todo esa responsabilidad en Mariano Torresi, un gran jugador pero que no tiene las características del típico diez. Por eso, el Roly saca un hombre de la defensa y coloca otro punta para un mayor abastecimiento en la ofensiva.
La formación muta en tres nombres respecto de la caída ante Los Andes la fecha anterior. Todas las salidas son atrás: Herrera por expulsión, Sánchez por la contractura que padece desde hace dos semanas y Más por disposición táctica. Con esto, Damiani se corre a la posición de stopper y uno que vuelve como Precone será líbero. El retorno de Tavio desde el arranque tras media docena de partidos es el dato saliente. En el medio no se toca nada y arriba, juntándose cuando el equipo ataca con Roberval y Roda, y bajando unos metros para colaborar en la marca por el sector izquierdo, aparece el riojano Palma, quien ya tuvo sus primeros minutos en los dos partidos pasados aunque será titular por primera en su corta carrera. Los once para el choque ante la Lepra son: Pocrnjic; Damiani, Precone, Tavio; Seri, Rojas, Torresi, D. Díaz; Palma, Roberval, Roda. ¿El banco? Botero, Plaza, Más, M. Díaz, Gómez, Cuevas, Quiroga.
La idea del técnico es buscar, además de generación de juego, una presión más importante que en los anteriores juegos. Se apunta a cerrar la salida del fondo mendocino y a través de darle velocidad al ataque poder hacerle daño al equipo de Fernando Quiroz.
Es una apuesta arriesgada en un partido clave. Se trata de un clásico cuyano y nada menos que teniendo en frente a Teté, Tonelotto, Guirado y compañía. El domingo, a esos de las 18 horas, sabremos si el regreso de la línea de tres en el fondo fue con gloria o no.

