Estaba todo el Quinto Cuartel. Era el momento de volver. De estar junto al viejo y querido Sportivo Picón en su hora más gloriosa: la del regreso a Primera División. Es que aquel doloroso final del 2014 cuando el descenso castigó el amor que su gente tiene por esos colores, dejó abierta la chance de la revancha. La ilusión de la vuelta. Empezó de la mano de Pipo Morales en el armado del equipo a principios de temporada, con la llegada de nombres de experiencia como Roberto Ovejero, Mario Gallardo, entre otros.

Fue buena la primera etapa pero llegó un cambio, llegó Ernesto Pecé y cuando parecía que el año se perdía, Picón sacó pecho y fue abriendose camino por el sendero más largo porque el primer ascenso se lo había llevado ya Atlético Marquesado. Había que remar y Picón lo hizo. Desde abajo, con trabajo fue sorteando etapas y ayer en cancha de Trinidad consumó su segundo ascenso a la Primera División de la Liga Sanjuanina tras empatar 1-1 con Juventud Zondina en la revancha de la serie final por el segundo ascenso. Había ganado 3-2 en la ida y le daba margen para manejar mejor los tiempos pero en el arranque del partido jugado en el Barrio Atlético, a los 4’ lo sacudió el golazo de Roberto Cortez para poner arriba a los zondinos y dejar abierto otro partido.

El trío Cortez, Gutiérrez e Ibaceta fue una pesadilla para Picón en esos primeros 45’ de juego. No conseguía acomodarse y parecía que se venía el segundo de Zondina pero la respuesta del arquero Quinteros alcanzó para soportar ese asedio y en el final de esa primera etapa cuando nada lo presagiaba, Picón pegó para poner nocaut a Zondina. Iban 47’ metieron el pelotazo largo, ganó Facundo Acosta a pura potencia y puso el 1-1 parcial que significaba no solo empate sino que ascenso.

En el complemento, el que sintió el golpe fue Zondina. Y Picón se acomodó mejor. Más convencido en todos sus movimientos empezó a crear opciones incluso para ganar el partido pero Maximiliano Palacios no estuvo fino para definir y desperdició dos chances netas de gol que hubieran definido antes el regreso a primera. Juventud Zondina entregó ese resto que siempre se espera de los equipos que pelean por algo y se fue con lo que le quedaba a mano. Sin muchas ideas pero con enorme corazón, se acercó a Quinteros pero sin exigirlo demasiado. No había más tiempo, ni piernas. Picón, con la convicción de los que quieren, volvió y es justicia.