En la derrota del sábado de Boca ante Argentinos por 2 a 0, Juan Román Riquelme lamentó no haber acompañado su vuelta al fútbol tras seis meses con una victoria y se esperanzó en alcanzar el triunfo en el superclásico del martes 16.

Riquelme, a la salida de un vestuario en el que pocas voces se escucharon, agradeció el "cariño" que le dispensaron los hinchas boquenses y dijo haberse sentido bien tras volver a jugar luego de 181 días. "Uno se ilusiona con volver y que el equipo gane, no pudimos", lamentó el futbolista, quien sostuvo sobre la "necesidad de mejorar para el día con River".

En el partido, Román estuvo lejos de su máximo potencial pero con participaciones propias de su jerarquía hasta convertirlo en lo más rescatable de un Boca Juniors insulso. Mostró muy buenas asistencias que no fueron aprovechadas por sus receptores y estuvo dos veces cerca del gol, cuando decidió apuntar al arco.

Riquelme dijo estar "agradecido por el cariño que me brindó la gente hoy (por el sábado) y ojalá que en el clásico podamos ganar". "Me he sentido bastante bien", respondió al ser consultado sobre su estado físico pero inmediatamente resaltó que "estamos un poco amargados porque queríamos ganar y no pudimos darle una alegría a los hinchas". Sobre el partido, opinó que "fue uno de los que más situaciones de gol tuvimos aunque hay que ser realistas en que no hicimos un buen partido". "El fútbol tiene esas cosas, se encontraron con un gol en un rebote faltando muy poco y eso nos complicó", cerró Riquelme tras su vuelta al fútbol.