Llegó con su hijo Luciano y en un abrir y cerrar de ojos se puso los patines y salió a la cancha. Mientras tanto los chiquilines de la Escuela de hockey sobre patines del club Sarmiento de Albardón, que son dirigidos por Maxi Salinas, lo esperaban atentos. Después se sumaron los chicos de las inferiores, que dirige su papá Tito (López), todos con patines y con la camiseta puesta.

Carlos López está de vuelta en San Juan, pero de vacaciones. Y aprovechó la invitación del club albardonero para darles una charla a los chicos de Sarmiento. Fue como el volver a sus raíces. Al menos se notó en su entusiasmo, ese mismo con el que lo escucharon los admirados pequeños al contar sus experiencias.

Papás y dirigentes observaron con atención detrás de la baranda y agradecieron. También aprovecharon para pedir la colaboración para que les den un terreno acorde a tantos chicos. Porque en la Escuelita nomás hay más de 60 y el predio ya les ha quedado chico. Al menos las autoridades departamentales deberán tener eso en cuenta.

De Carlitos, lo de siempre. Feliz por estar en sus pagos y algunos conceptos: “Este año terminé mi vínculo con el Barcelona de España. Y ya arreglé por dos años con el Benfica de Portugal, una gran institución que busca protagonismo en la Liga de su país. ¿La Selección argentina? Solamente espero que puedan luchar por ser campeones del mundo, porque tienen un gran equipo. Además, en lo personal está David (Páez) y Nalo (García), con quien conviví los últimos años y les deseo que puedan lograr su sueño”.