Llegó varias horas antes. Tranquila y rodeada de sus seres queridos, Leonela Yúdica recibió a DIARIO DE CUYO en el vestuario del Aldo Cantoni previo a subir al ring. Allí, se develaron los mínimos detalles en cuanto a la estética de la campeona que dejó entrever que aunque el boxeo femenino sea aguerrido, los cuidados no se pierden.
Mientras su mamá Mónica le arreglaba el pelo como cuando Leonela era pequeña, su novio Rodolfo le ataba los cordones y su tio y entrenador Daniel hablaba en voz baja del planteo a la hora de subir al ring. Que las zapatillas combinen con la ropa. Que el cuidadoso peinado luzca de la mejor manera. Que las cremas y perfumes no falten. Esos eran algunos de los pedidos de la campeona previo a su tercera defensa.
“Leo es muy cuidadosa con eso. Se fija que le combine todo, nunca podría ponerse algo que haga contraste”, afirmó su mamá. Leonela concentró en el Hotel Provincial y llegó al Cantoni cerca de las 20. Para la pelea usó zapatillas grises claras, porque las botas que encargó no llegaron en tiempo y forma. Y las que llegaron de su número no combinaban con el color celeste y blanco de su indumentaria, por eso no las usó. El peinado se lo hizo el día jueves previo al pesaje y fue obra de las peluqueras Analía y Soledad.
A la hora de subir al ring, tanto Yúdica como Frías usaron indumentaria similar. De top blanco y short celeste y blanco. La puntana con los colores argentinos en forma de banda, mientras que la sanjuanina de color celeste con lentejuelas y brillos.
Así, las chicas demostraron que por más que sea un deporte brusco, la feminidad nunca se pierde.

